Mis primeros pasos con Windows XP
Esto es una traducción que he hecho de un curioso artículo de Matthias Endler, que nos pone en una situación contraria a la que nos solemos enfrentar siempre. Cómo sería una migración de Sistema Operativo si nuestro SO de toda la vida fuese Linux y la alternativa Windows…
Mis primeros pasos con Windows XP
Oí sobre un nuevo Sistema Operativo llamado Microsoft Windows el otro día y quise darle una oportunidad porque se dice que es fácil de usar e intuitivo. Desafortunadamente el autor no ofrece ningún live-cd para probar todo antes de tener que instalarlo. En lugar de descargármelo de Internet como siempre hago tuve que ir a la tienda de ordenadores y comprarlo por 150€. Hay también un “Professional Edition” pero me hubiera costado aún más caro. Lo primero que hice al llegar a casa fue abrir la caja, meter el CD en mi lector de DVD y arrancar mi PC. La pantalla de instalación consistía en un simple fondo azul y un menú fácil de usar. Quería hacer copia de seguridad de mis datos antes de nada, así que intenté abrir una consola virtual, pero el normal CTRL-ALT-F1 no funcionó (WTF?). Tuve que reiniciar, hacer la copia y reiniciar la instalación otra vez. En el menú apareció una opción llamada “Instalar Windows XP” y la seleccioné.
Entonces surgió un extraño mensaje que decía “Acuerdo de Licencia para el Usuario Final” y que tuve que aceptar para poder continuar. No había oído nunca nada sobre algo como esto para Linux así que me leí casi todo el largo texto. No me dejan distribuir este producto y no debo hacer copias para mis amigos. Esto es el opuesto extremo a una licencia de la cual yo había oído hablar, que se llama Gnu GPL. Después de que aceptara con F8, la instalación continuó. Windows no reconoció que tenía particiones ext3 y reiserfs en mi sistema y me dijo que había encontrado un “sistema de ficheros desconocido”. Siempre creí que eran estándar pero quizá estuve equivocado. Había una opción para eliminar el disco duro entero e instalar WinXP y la elegí. La siguiente cosa curiosa fue que Windows no crea una partición separada para mis preciados datos sino únicamente una gran partición para todo el sistema en su lugar. “Quizá Windows tiene un sistema de archivos muy seguro que hace copias de seguridad automáticas en caso de pérdida de datos” pensé. Debido a que tengo un disco duro relativamente grande no pude seleccionar Fat32 y me tuve que conformar con NTFS. Tardó un rato el formateo de mi disco.
Desafortunadamente no me dejaron seleccionar ningún paquete de una lista como siempre hago en Linux – Windows seleccionó todo por su cuenta. Los únicos ajustes que pude hacer fueron insertar la hora del sistema correcta, mi usuario y algo llamado clave de registro. Esto es un número de 25 dígitos que tuve que insertar manualmente antes de que la instalación continuara. Después de otro reinicio Windows estaba finalmente funcionando y listo – bueno, casi. Windows quería ser activado al empezar. Durante este proceso Microsoft intenta acceder a la web para verificar todos los datos de registro. ¡Ni hablar! Cancelé y Windows me dijo que tenía un período de prueba de 30 días antes de tener que registrarme. ¡Vaya mierda!
La nueva interfaz de usuario apareció y comencé a olvidarme de las dificultades iniciales. Era bastante extraño que no había ningún aviso para insertar un usuario por defecto para el trabajo diario. Por el momento estaba en modo administrador y tenía acceso de root. Eso me hizo sentir un poco incómodo porque mi hermana pequeña tendría los mismos permisos que yo en ese sistema. Tampoco había opción para ajustar los permisos de los archivos (algo como chmod) manualmente y eso podría ser una posible desventaja en una máquina de trabajo. He buscado material de documentación del sistema para empezar a ajustarlo como yo quiero pero no pude encontrar nada útil (F1 realmente no sirve para nada). De repente un feo pop up aparece en la esquina inferior izquierda. Decía algo como “Nuevo dispositivo encontrado”. Una ventana en medio de mi pantalla me dijo que debería insertar el CD con los drivers (controladores) de mi impresora y cliquear en “Continuar”. Al principio no supe lo que significaba pero de repente recordé que un driver era algo como un módulo. Recordé que tenía un CD que vino junto a mi impresora y lo encontré en una caja de mi ático. Cliqué en “Continuar”. Mi nuevo sistema me advirtió que el dispositivo no había pasado el test de compatibilidad de hardware y que debería intentar encontrar otro driver. Me dio algo de miedo pulsar en “Continuar” pero finalmente tuve fuerzas para hacerlo y – todo fue sin problemas. Estaba un poco fastidiado por no saber por qué ese mensaje me molestó pero no tenía tiempo para protestar. Después instalé el resto del hardware y ya estuve listo para navegar.
No había cortafuegos ni antivirus instalado y me sentí bastante inseguro cuando entré a la web por primera vez. Navegué durante dos minutos antes de recibir un mensaje de “Al Dick” que me ofrecía una ración de Viagra para seis años. Además de no necesitar esas cosas (¡de verdad!) era increíblemente molesto. Encontré un howto en Internet para evitar esos mensajes. Internet Explorer no tiene un filtro para popups y parece atraer anuncios. Después de quice minutos mi barra de tareas parecía un campo de batalla lleno de spam. Tuve que cerrar cada ventana manualmente.
Mi anterior navegador Firefox tenía pestañas integradas pero IE parece tener sus propias reglas y sus propios estándares de navegación. Pero eso es solo el principio: cuando quise chatear con mis amigos me encontré con que Windows Messenger no soporta ICQ, AIM, TOM y Jabber. Me forzaban a crearme una cuenta MSN para continuar pero me negué. Cuando quise ver un DVD recién comprado desde Francia, Windows Media Player me dijo que no puedo usar mi DVD en mi PC debido a un “código de región”. Todo esto me confundía y pregunté a un amigo qué tenía que hacer. Me dijo que hay transferencia de datos hacia Microsoft para comprobar mis especificaciones de hardware y hacer una comprobación sobre la autenticidad de mi software. Estaba atónito. Estaba pagando mucho dinero para poseer un sistema estable y seguro que respete mi privacidad, y no una mierda habladora y con fallos abierta hacia los demás como una puerta de un establo. Quería echar un vistazo al código fuente para ver si esas recriminaciones eran ciertas pero ¡no pude porque no estaba! No quiero hablar sobre la llamada “jerarquía de archivos” de XP, donde se puede acceder a los archivos de configuración del sistema mediante C:\Windows\system en lugar de /etc. No quieres saber qué es la desfragmentación (no es necesario en Linux). No hablaré sobre la pésima terminal llamada “command” ni por qué no deberías abrir nunca archivos adjuntos de tu email con Outlook Express.
Después de que el sistema se colgara cuando quise grabar un CD con la herramienta de grabación incluída mientras hacía análisis de hojas de cálculo con la miserable alternativa a OpenOffice llamada “Office XP” que me costó otros 119€ (lo conseguí más barato porque soy estudiante), puse todo de nuevo en su bonita caja verde y lo llevé a la tienda. El mismo día instalé Linux de nuevo, habiendo conseguido hacer un análisis de un sistema operativo medio funcional y para un solo usuario llamado Windows XP, que estará listo para el escritorio (ready for desktop) en unos cinco años. Hasta entonces disfruto de la libertad con BSD, OpenSolaris y Linux.






Agosto 27th, 2008 at 1:46 am
EXCELENTE ARTICULO AMIGO!!